2 nov. 2011

Y esos pequeños detalles.

¿Nunca habéis deseado vivirlo todo intensamente?
Coleccionar momentos y recuerdos. Y pensar, que has echo lo que has querido, que lo has disfrutado. Y que ese momento no te lo quitará nadie.
Hablo de emborracharte un día con una amiga y salir a bailar por ahí. De meterte nueve chicles en la boca e intentar hacer pompas. De bañarte en pleno noviembre en la playa con tus amigas, o de colarte en unas piscina y bañarte en ropa interior. De tumbarte en un paso de cebra, o pasar la noche en casa de tu novio, cuando le has dicho a tu madre que estarías en casa de una amiga. Hablo de subir a lo más alto de un árbol, solo para disfrutar de las vistas. O de coger un autobús y perderte por la ciudad, sin saber a donde vas. Por que son momentos como esos, los que recordaremos con una sonrisa.